manual-de-estilo-programacion-didactica
Contar con un manual de estilo para la programación didáctica escrita, y conformar unas pautas acerca de los aspectos formales antes de comenzar con nuestro trabajo es garantía de éxito, denota profesionalidad, ayuda en su lectura y aspecto visual. Con esto nos referimos al uso de la tipografía, cómo escribir los títulos, el uso de la negrita, la cursiva, citar correctamente o incluso cómo se elabora una bibliografía. Además, te orientaremos sobre cómo diseñar tu portada de programación didáctica oposiciones y qué formato de programación didáctica es adecuado para cumplir con los requisitos oficiales de las convocatorias. Normas de estilo para programación didáctica Algunos de los aspectos que nos dicta la propia convocatoria son: Tendrá una extensión máxima, sin incluir anexos, portada y contraportada, de 60 folios, en formato DIN-A4, escritos a una sola cara, interlineado sencillo, y con fuente de letra tipo Arial, Times New Roman o similar, de 12 puntos y sin comprimir. Existen numerosos manuales de estilo que se recogen en las normas APA (Asociación Americana de Psicología), normas MLA (Asociación de Lenguas Modernas) o el Manual de estilo de Chicago, entre otras, pero tampoco hace falta seguir al pie de la letra, pues la convocatoria no nos lo exige. Muchas universidades e instituciones cuentan con su propio manual de estilo, donde se detallan todos estos aspectos. Este que os mostramos de la Universidad de Alicante. Podeis consultar completo al hacer click sobre la imagen, nos ha parecido muy sencillo de entender y con todos los puntos a tratar. Manual de Estilo de la Universidad de Alicante Es muy importante tener claro cómo vamos a utilizar estos recursos en nuestro trabajo, para crear un documento uniforme y armonioso. Es uno de los aspectos a valorar en nuestra programación didáctica escrita. Dado que la convocatoria no especifica mucho más, podemos tomarnos algunas licencias para dotar de creatividad a nuestro trabajo, siempre y cuando cumplamos con ciertas normas de estilo y no nos salgamos de la premisa que indica la convocatoria. En este artículo, os queremos dar algunas pautas, que si bien, no son de obligado cumplimiento, son recomendaciones para dar formalidad a nuestra programación didáctica escrita. Índice de la programación didáctica: Es una de las partes más relevantes del texto, pues nos dan una idea del contenido, así como de su orden. Suelen hacerse, según el trabajo, de forma cronológica o como en en caso que nos ocupa, por contenidos. Siempre debe indicarse el número de la página en el lado derecho, y lo ideal es que ocupe sólo un folio. Distinguir los niveles, suele hacerse mediante el uso de la sangría, aunque también podemos utilizar distintos estilos como cursiva, o tamaños de fuente, negrita, números romanos…etc. Portada y contraportada de la programación didáctica: Cuando prepares tu programación didáctica, uno de los primeros aspectos que debes considerar es el diseño de la portada y la contraportada. Estos elementos son cruciales para dar una impresión profesional y organizada, y seguir las pautas adecuadas puede marcar la diferencia en cómo es percibido tu trabajo por los tribunales. Aquí te ofrecemos algunos consejos para crear una portada programación didáctica que cumpla con los requisitos de las oposiciones y se ajuste al formato solicitado. Portada de la programación didáctica: Título: Es fundamental que el título sea claro y preciso. En este caso, debe incluir el término «Programación Didáctica» seguido de la especialidad o nivel educativo (por ejemplo, «Programación Didáctica de Educación Primaria»). Datos del autor: Incluye tu nombre completo, especialidad y la institución o comunidad autónoma a la que estás optando. Fecha: La fecha de presentación de la programación didáctica debe ser indicada en la parte inferior de la portada. Fuente y formato: Usa Arial 12 o Times New Roman 12, en color negro y con interlineado sencillo. Asegúrate de que el formato sea limpio y sin comprimir. Logos (opcional): Si la convocatoria lo requiere o si es pertinente a tu comunidad autónoma, puedes incluir el logo de la institución o del sistema educativo correspondiente. Contraportada de la programación didáctica: Título de la programación: Puedes repetir el título de la programación didáctica para mantener la coherencia en el documento. Nombre completo y especialidad: De nuevo, repite tu nombre completo, especialidad y comunidad autónoma. Espacio para comentarios: En algunas convocatorias, la contraportada puede ser utilizada para una pequeña sección de comentarios adicionales o dedicaciones. Si no es necesario, puedes dejarla en blanco o poner «Reservado para comentarios». Espacio vacío: En la contraportada también es recomendable dejar espacio para asegurar que la impresión sea limpia, sin demasiados detalles que distraigan del contenido principal. Negrita en la programación didáctica: Se empleo sobre todo en títulos y subtítulos, aunque también se puede usar para destacar palabras clave en el texto. En el caso de la programación didáctica escrita podemos con su uso, destacar alguna palabra o frase, que luego vayamos a nombrar durante la exposición oral, así para el tribunal será más fácil seguir nuestra exposición oral. No debemos abusar de ellas. Cursiva en la programación didáctica: Cuentan con varios usos, y dependiendo del manual de estilo que sigamos pero en España por lo general su uso se ciñe a: Hay que tener cuidado con aquellos extranjerismos que ya han sido aceptados en castellano, como por ejemplo la palabra parking, rock o light. En estos casos se escribe en redonda. Las comillas en la programación didáctica: Existen distintos tipos, según su origen, pero su uso es el mismo. Contamos con las «comillas latinas» “comillas inglesas” «comillas rectas» ‘comillas sencillas’ ‘comillas simples’. Es preferible el uso de las camillas latinas, pero todos sabemos que las inglesas están bastante generalizadas. Su principal uso es el de encerrar citas textuales, títulos de artículos, capítulos o partes de una publicación. En ocasiones, vemos que esos textos van en cursiva, un uso muy generalizado, pero no obligatorio. Si tuviéramos que poner comillas dentro de un texto que ya está entrecomillado, entonces podríamos combinarlas, dejando las sencillas y simples en el “interior”. Por ejemplo: «En el libro “Manual de estilo de